Primera declinación latina: terminaciones

Ahora, después de una pequeña introducción, toca entrar de lleno con el tema que nos va a salvar la vida en esto de la primera declinación: las terminaciones.

Pero, sinceramente, no hay mucho que decir sobre ellas. No suponen más que una pequeña lista que, tras leerla detenidamente varias veces, seguro que ya recordaremos para siempre, ¿verdad?

En este enlace se puede ver un documento listo para imprimir.

Pero, como en todo, en esta declinación no podían faltar las peculiaridades:
  • Algunos nombres de esta declinación -dea, amica, serva- que se repiten en la segunda para marcar su género masculino -deus, amicus, servus- pueden usar en el dativo y el ablativo plural la desinencia -abus. ¿Por qué? Bueno, así pueden distinguir el género también en esos casos y no se tiene que conformar con la forma -is, que es igual para los dos. Ejemplo: servabus, deabus, amicabus.
  • En algunas palabras, el genitivo singular -ae se cambia por el más antiguo -as, que proviene del indoeuropeo. Por ejemplo, en el sustantivo pater familias.
  • Además, los poetas son la mar de caprichosos, así que se aprovecharon de la lengua para forzar estos dos fenómenos:
    • Se utiliza la terminación -ai para el genitivo singular, en vez de -ae. Ej: terrae > terrai.
    • Se emplea la terminación -um en vez de -arum para los sustantivos que acaban en -cola y -gena. Ej: incolarum > incolum.

2 comentarios:

  1. ¡Muchas gracias! ¡Con comentarios como estos, sí que sigue uno hacia delante! :)

    ResponderEliminar