Primera declinación latina: Introducción


A estas alturas, no es ningún secreto que el latín es una lengua flexiva y que tiene cinco declinaciones, ¿verdad?

Aquí hablaremos hoy solamente de la Primera declinación, pero sobre todo de las cosas que la hacen especial y completamente diferente de las otras. Las terminaciones las dejaremos para la siguiente entrada.

Lo primero que hay que decir es que es la declinación de los temas en -a y esto es lo que constituye su marca. De hecho, en vez de "primera", hay quien la llama "declinación en -a" o directamente "declinación de los temas en -a".

Por tanto, esa "a" es su marca personal y es lo que la hace diferente. Así, casi todas las palabras que veamos que acaben en "a" tienen altas probabilidades de pertenecer a esta declinación.

Oye, ¿y esta "a" es breve o es larga? SIEMPRE es breve excepto la del ablativo singular. ¿Y por qué? Bueno, hay que decir que originalmente esta -a, era larga. Es una vocal que que proviene de la fusión de las antiguas desinencias del indoeuropeo con la vocal original del tema.

Con el paso del tiempo, debido a que estaba en posición final de palabra, poco a poco fue debilitándose y, lo que comenzó en el acusativo, se extendió al nominativo, al vocativo y luego a los restantes casos de la declinación.

Primera declinación latina

Ahora bien, ¿qué tipo sustantivos pertenecen a esta declinación? Pues hagamos una listita:

  • La mayoría de los sustantivos de género femenino (sí, hay unos cuantos...). Ej: Porta, Anima, Flamma...
  • Y algunos de género masculino. Por ejemplo:
    • Los nombres que se refieren a un trabajo ejercido por hombres. Ej: poeta, nauta, agricola...
    • Los nombres propios de los ríos. Ej: Sequana, Garumna...
    • Algunos nombres tomados del griego. Ej: Aeneas.
    • Algunos nombres propios de hombres. Ej: Catilina, Caligula...
    • Algunos gentilicios. Ej: Belga, Celta...
Fuentes:

No hay comentarios:

Publicar un comentario