jueves, 17 de abril de 2014

El vexillum, un estandarte de los destacamentos de las legiones romanas

Seguramente casi ninguno de vosotros habrá estado en un campo de batalla, pero nos han descrito y todos coinciden en una cosa: es el infierno y el caos en la tierra. Confusión, gritos y acero revueltos con la ansiedad de sobrevivir.

En medio de la riada, se necesita una guía para agrupar a los hombres y que marchen todos a una para esquivar y contratacar los certeros golpes del enemigo. Junto con otros trucos, los romanos usaban vexillum.


¿Qué es el vexillum?



Reproducción moderna. Museo Petronell, Austria.
Básicamente es un trozo de tela cuadrado. Sin embargo, cuando lo haces de color e inscribes el nombre de la unidad y su símbolo, ya cambia la cosa. Deja de ser una tontería para convertirse en una bandera.

Además, estaba aferrado a un cayado bastante largo para que fuera bien visible a través de dos travesaños horizontales y en todo momento tenía que ser acarreado por su portador: el vexilliarius o vexillifer.

Algunos de los que se han encontrado confirman la teoría de que estaban hechos de lino, lo que confirma que probablemente la idea y la fabricación se tomara de la de las velas de los barcos. La palabra también apoya esta teoría, ya que vexillum, es decir, "velilla", viene a ser un diminutivo de velum, que significaba "vela".

¿Quién y para qué se empleaba el vexillum?


Vexillifer o Vexilliarius pretoriano.
Una cohorte romana estaba compuesta por 600 hombres en la República y por 480 hombres de tiempos de Augusto en adelante. Cada una de estas cohortes tenía asignado un portador y tenía que llevar el estandarte en todo momento: el vexilliarius o vexillifer.

Cada cohorte dentro de una legión, por tanto, podía tener su propio vexillium y formaban vexillationes. Recuérdese que, al fin y al cabo, en un campo de batalla la cohorte y, por tanto, la vexillatio, tenia cierta movilidad.

Tal era la movilidad que, normalmente, estas unidades se podían emplear como unidades temporales. ¿Por qué? Pues porque el ejército romano no era suficiente para cubrir las amplísimas fronteras del imperio y lo que hacían era emplazarlo a lo largo.

Cuando había problemas en el interior o en una ciudad de más allá, no sé cogía una legión entera, sino que se llevaban algunos destacamentos o vexillationes para erradicar el problema y dejar el resto de la legión guardando la retaguardia. Luego, este destacamento se disolvía y se volvía a reunir con el resto.

Y como ya se ha dicho, el uso principal era reunir a los hombres en la batalla y darles un punto de referencia para reagruparse para la lucha y mantener las lineas, para batirse en retirada...

¿Era importante para los romanos?


Mucho. Era un símbolo que definía su unidad y se defendía con bastante avidez en el combate, ya que si se perdía era un mal presagio y, por supuesto, un recordatorio del deshonor y de la derrota.

Sin embargo, parece que su pérdida no se sentía tan fuertemente como la de las águilas de las legiones, que le dieron a Augusto más de un quebradero de cabeza y bastantes pesadillas -otro día hablaremos de eso-.

Fuentes:


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